El agente de policía cuyo esfuerzo se vio recompensado con la creación de un aula de esperanza
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Según Amit Kumar Lathia, agente de la policía de Delhi, el servicio tiene sus raíces en la propia experiencia personal. Su propósito se forjó mucho antes de lucir el uniforme. Nacido en la pobreza, la vida de Amit dio un giro repentino cuando su padre, un agricultor, sufrió un paro cardíaco. Sin dinero para la educación ni la formación, Amit vendía té para sobrevivir y estudiaba todas las noches sin dormir con un único objetivo en mente: conseguir un empleo en la administración pública. Su esfuerzo dio sus frutos en 2010, cuando ingresó en el cuerpo de Policía de Delhi como agente.
Dos años después, Amit se encontró rodeado de niños cuyas vidas le resultaban, por desgracia, muy familiares. Muchos tiraban de carruajes, trabajaban como jornaleros o procedían de familias que no podían permitirse pagarles la escuela, y mucho menos, clases particulares. Cuando vi a esos niños, vi mis propias dificultades ―afirma. Ese reconocimiento le llevó a tomar una decisión que cambiaría cientos de vidas. Amit comenzó a acoger a estudiantes desfavorecidos, les ofrecía comida, alojamiento y clases particulares gratuitas, y utilizaba la mayor parte de su sueldo para financiar su futuro.
Esa decisión tuvo un coste personal. Su familia se opuso y él se vio obligado a abandonar su casa. Aun así, su esposa permaneció siempre a su lado. Ella, profesora de una universidad pública, se encargó de administrar el hogar para que su marido pudiera centrarse en la enseñanza, con el propósito de desarrollar no solo las habilidades académicas, sino también la confianza y la orientación. No solo quiero darles una educación ―afirma Amit. ―Quiero transmitirles conocimientos que les mantengan alejados de la delincuencia y les ayuden a integrarse en la sociedad.
Hoy en día, este agente ayuda a los estudiantes a prepararse para puestos de trabajo en el ejército, la policía y otros servicios gubernamentales. Más de 180 estudiantes ya han conseguido un empleo en la administración pública y muchos más están a punto de conseguirlo. Inspirados por su trabajo, cinco agentes y antiguos alumnos se ofrecen ahora como voluntarios para enseñar y orientar a los demás. Cada año, Amit acoge a 30 niños con su propio sueldo. No acepta donaciones monetarias, solo libros, comida o provisiones para los menores.
Si yo puedo llegar a ser agente de policía ―comenta; ―¿por qué ellos no van a poder conseguir un empleo en el gobierno?
El Grupo Aditya Birla se enorgullece de colaborar con The Better India para difundir historias de personas como Amit, quienes están forjando un futuro mejor tras decidir ser #AForceForGood

















